Consejos para hacer dieta (y no abandonar)

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“El lunes empiezo” y “solo una patata frita más” son dos de las frases más comunes para quienes están acostumbrados a empezar dietas y abandonarlas al cabo de pocos días.

Por ese motivo, desde Super Premium Diet, el servicio de asesoramiento nutricional en farmacias del Grupo NC Salud, propone una serie de consejos para evitar las excusas más comunes que acaban con el intento de una vida más saludable.

“A pesar de que los consejos para cambiar de hábitos parecen fáciles de llevar a cabo por uno mismo, es difícil cumplir los objetivos y elaborar una dieta equilibrada sin ayuda de un profesional. Un nutricionista puede guiarnos hacia nuestro peso ideal de manera efectiva y saludable”, explica Marta Gámez, directora técnica del Grupo NC Salud. Y añade: “Para que la pérdida de peso no afecte a la salud es muy importante contar con profesionales que nos guíen a la hora de llevar un estilo de vida sano, basado en una adecuada alimentación y en la actividad física.”

Aquí se proponen algunos trucos para superar el reto del cambio de hábitos:

– Actividades contra la ansiedad. La ayuda de un nutricionista que asesore en este proceso es fundamental para seguir las pautas correctamente y prevenir la ansiedad.

Algunos consejos pueden ser realizar cinco o seis pequeñas ingestas diarias o distraer la mente en otras actividades cuando surja el hambre entre horas. Además, las dietas excesivamente estrictas tienen más probabilidades de generar ansiedad, por lo que lo ideal, es bajar de peso de forma continuada. Así, se evita el temido efecto rebote.

– Cocina sana y ejercicio físico. La falta de tiempo es un obstáculo habitual porque comemos peor cuanto menos tiempo dedicamos a la cocina, pero tiene solución. Preguntémonos cuántas horas vemos series y películas o pasamos conectados a Internet para después definir prioridades.

Uno de los métodos más eficaces para ahorrar tiempo es buscar hueco durante el fin de semana para preparar comidas que podemos utilizar entre semana. La planificación del menú semanal ayudará a mantener nuestra dieta basada en fruta y vegetales frescos, de fácil preparación.

Si por tiempo o habilidades, nuestra cocina no es nuestro punto fuerte, se puede optar por encargar en envío de comida sana preparada a domicilio. En cuanto al ejercicio físico, los expertos aconsejan sustituir el coche por el paseo, usar las escaleras en lugar del ascensor, desarrollar una rutina de gimnasia en casa o practicar deporte con algún amigo pueden hacer más fácil el reto de ponerse en forma.

– Mentalizarse ante la lenta bajada de peso. Aunque al principio de cualquier dieta se baja de peso con gran facilidad, debemos concienciarnos de que llegará un momento en que la pérdida de peso se ralentiza.

Esto se debe a que durante las primeras semanas se reduce las reservas de hidratos de carbono (glucógeno) de nuestro organismo.

El glucógeno se asocia al agua, por lo que en las primeras fases de la pérdida de peso, una parte significativa se corresponde a la pérdida de líquidos. En el momento en que la báscula comience a cambiar los números de forma más lenta, es cuando no se debe abandonar, ya que por fin se estará eliminando principalmente la grasa, aunque sea despacio.

– Plantearse objetivos realistas. Para muchos pacientes con obesidad, bajar de peso es uno de los desafíos más difíciles.

La frustración ante el efecto rebote sufrido en ocasiones previas, posiblemente por haberse enfrentado a una dieta sin ayuda de un especialista, es la mejor excusa para no volver a intentarlo.

Sin embargo hay que evitar obsesionarse, plantearse expectativas realistas y confiar en las indicaciones del nutricionista, que nos ayudará a cambiar de hábitos de forma saludable. Un objetivo realista con ayuda profesional adecuada nos permitirá siempre mejorar nuestra condición física sin poner en riesgo la salud.