El caso comenzó siendo investigado por la denuncia de un joven de 18 años que le ofreció servicios sexuales al hombre de 41.

El joven, que contactó al individuo a través de un amigo, acordó mantener relaciones sexuales con él por $ 800.

Cuando el joven estaba llevando a cabo el servicio sexual en la casa del hombre de iniciales G.G, se percató de que el mismo estaba siendo grabado y transmitido en vivo por internet a través de una notebook.

En la transmisión, cientos de internautas podían ver las relaciones sexuales que ambos mantenían, aunque el supuesto acuerdo es que serían en la intimidad. Según supo Subrayado, G.C tenía una cuenta en una página pornográfica en la que recibía dinero de acuerdo al número de visitas registradas en sus transmisiones en vivo.

Al cabo de algunos días, el hombre, le solicitó nuevamente al joven el servicio sexual, pero este último se negó. Fue allí cuando el extorsionador comenzó a presionar por intermedio de amenazas al chico.

Le decía que si no accedía, iba a mostrarle el video que había grabado en la computadora a la novia del muchacho. Pasaron algunos meses y el abusado se cansó de la situación.

El joven de 18 años le estaba pagando y ofreciéndole servicios sexuales gratis a cambio de que no se difundieran las imágenes.

El caso lo tomó el personal de Investgaciones de la Zona Operacional número II, luego de que el muchacho denunciara la situación.

Allí se le incautó el celular, donde constaban las amenazas del hombre de 41 años. Mediante una orden judicial, los efectivos policiales allanaron la casa del extorsionador, donde se inacautaron computadoras y celulares.

En el almacenamiento de los aparatos, se detectó material pornográfico de menores; tanto fotos como videos.

En la investigación, también se logró dar con una de las madres de los menores que aparecían en los videos.

Finalmente, puestos a disposición de la Justicia, el hombre de 41 años que ya contaba con antecedentes penales, fue procesado con prisión por un delito de abuso de menores bajo promesa de retribución, tenencia de material pornográfico y atentado violento al pudor, mientras que para la madre del niño que aparecía en los videos, se la procesó sin prisión por un delito de omisión a los deberes inherentes a la patria potestad.

El extorsionador contaba con antecedentes penales por pornografía infantil en Paysandú.