“El tiburón” Michael Phelps obtuvo su medalla de oro 22 y va por más

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Una media hora después de ganar el tetracampeonato en los 200m combinados, el estadounidense Michael Phelps se metió el jueves en la final olímpica de los 100 m mariposa, que ya ganó en otras tres oportunidades.

Phelps, que ya suma cuatro oros en Rio-2016, terminó segundo su semifinal, atrás de Laszlo Cseh, un gran ausente de la prueba anterior.

Terminó con un tiempo de 51.58, el quinto mejor, 75 centésimas atrás de Joseph Schooling de Singapur (50.83).

El sudafricano Chad Le Clos (51.43) terminó segundo y Cseh cuarto (51.57).

La final se disputa el viernes.

Los 100m mariposa es una prueba cargada de emoción y que ha dejado a más de uno sin aliento.

Phelps derrotó al recordista mundial Ian Crocker para hacerse con el oro en 2004 y por una centésima al serbio Milorad Cavic en Pekín-2008 en una final de infarto. En 2012, después de entregar el título de 200m mariposa a Le Clos, no dejó que el sudafricano se quedara con su otro título.

DESDE NIÑO

Michael Phelps apostó todas sus fichas al cuatro y ganó: es el número de oros que alcanzó este jueves en los Juegos de Rio-2016 y el de títulos en una única prueba, los 200m combinados, algo nunca antes hecho en una piscina olímpica.

En Atenas-2004, Pekín-2008, Londres-2012 y ahora Rio de Janeiro-2016 subió a lo más alto del podio en los 200m combinados, con los que suma 22 oros en su carrera, también inédito, y con chance aún de meterse un 23 y hasta un 24.

“Desde niño quería hacer algo que nadie hubiera hecho antes, lo estoy disfrutando”, expresó Phelps.

La carrera selló además 12 años de rivalidad con su compatriota y amigo Ryan Lochte, y el brasileño Thiago Pereira, que de nuevo se quedó rezagado, esta vez séptimo, a tres segundos y medio del tetracampeón.

Phelps llegó con más de un cuerpo de ventaja de su escolta, el japonés Kosuke Hagino (+1.95 segundos) y el chino Wang Shun (+2.39), que completó el podio.

Tocó la pared con 1:54.66 en el cronómetro, a 66 centésimas del récord mundial de Lochte, que llegó en quinto lugar.

No fue la única actuación del ‘Tiburón de Baltimore’ en el centro acuático de Rio.

Una media hora de ganar el tetracampeonato, se metió en la final olímpica de los electrizantes 100m mariposa, que ya ganó en las tres ediciones anteriores y que será la última individual de su carrera con chance también de medalla.

La despedida debe ser muy probablemente en los 4x100m combinados con el equipo de relevos de Estados Unidos, con el que ya ganó dos oros.

SUERTE

Después del fracaso de Pereira, su compatriota Bruno Fratus es la única esperanza de la natación brasileña: está en la final de los 50m libres.

En esta prueba, en la que los nadadores agitan tan rápido los brazos que la superficie de la piscina parece convertirse en un baño de espuma, Fratus tocó la pared con 21.71 segundos en el cronómetro, mejorando su marca de la eliminatoria más temprano.

Bronce en el Mundial de Kazán, el brasileño es dueño del octavo mejor tiempo de 2016 (21.74), pero su mejor marca personal, establecida en diciembre, es de 21.37.

“Del carril uno al ocho, todos tienen el mismo chance, todos comienzan en la misma línea”, comentó Fratus en la zona mixta.

Brasil tiene en esta prueba el oro olímpico de César Cielo en 2008. Es la gran ausencia del equipo anfitrión en Rio-2016, al que no clasificó en medio de una mala fase.

El francés Florent Manaudou avanzó primero y esta vez no buscará revalidar el título desde carril siete donde dio el batacazo en una prueba que tiene un alto componente de suerte.

El estadounidense de 35 años Anthony Ervin, con el tercer mejor tiempo, buscará en Rio completar un cuento de hadas: ganar el oro 16 años después de compartir título olímpico con Gary Hall Jr en Sídney-2000.