El ‘timo’ de la gasolina premium: un estudio demuestra que no aporta nada positivo a los motores estándar

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En los surtidores de las gasolineras cada ve hay más tipos de combustible. Si hace años solo había diesel o gasolina, ahora hay por los menos dos tipos del primero y tres o cuatro tipos de la segunda.A primera vista, la única diferencia es el precio.

La más cara es un tipo de gasolina súper que en teoría aporta una serie de beneficios al motor: con ella se supone que se ensucia menos, que alarga su vida útil y que incluso da una mayor autonomía al vehículo.

Pero parece que todos estos beneficios no existen. 

Un informe de la American Automobile Association (AAA) asegura que los conductores norteamericanos malgastaron millones de dólares en gasolina premium que no tuvo ningún tipo de beneficio sobre sus coches. 

 

Según recoge la agencia Reuters, los conductores piensan que al repostar con este tipo de productos, que pueden ser hasta un 20% más caros, disponen de una mayor potencia en sus coches y que estos consumen menos. Pero la realidad es que las autopistas norteamericanas -como las europeas- están pensadas para ser utilizadas por coches, motos y camiones que utilicen gasolina normal.

“Los conductores ven la palabra ‘premium’ en los surtidores y asumen que es mejor para sus vehículos”, asegura John Nielsen, presidente de la AAA, en el mismo medio. “Pero la realidad es que ese tipo de combustible solo tiene un mayor octanaje. Y recomendamos a todos los conductores que revisen los manuales de sus coches para saber si son compatibles con este tipo de fuel”, afirma el mismo portavoz.

La AAA cifra en 2.100 millones de dólares (unos 2.000 millones de euros) el despilfarro de los estadounidenses en este tipo de productos solo en 2015. 

La misma organización asegura que la gasolina premium solo está indicada para coches de lujo, con motores de alto rendimiento.

Son los propios fabricantes los que recomiendan gasolinas con más octanos. Pero según la AAA solo el 16% de los vehículos que circulan por Estados Unidos pueden entrar dentro de esta categoría.

El resto deberían repostar con combustibles normales, ya que no aporta ningún beneficio especial. Tan solo vacía el bolsillo de los consumidores.