Christian Mirza, quien oficia de nexo con los ex reclusos de Guantánamo, aseguró que estos están siendo discriminados.

Como ejemplo dijo que uno de ellos fue rechazado en tres empresas, pese a tener los conocimientos requeridos y superar las pruebas de ingreso.

Mirza dijo que hay cinco de lo exreclusos que se quieren quedar en Uruguay. De ellos, dos trabajan medio tiempo en un parking.

En tanto, otros dos optaron por emprendimientos autónomos. Uno montó una microempresa para elaborar dulces árabes, mientras que otro piensa en desempeñarse en el sector gastronómico.

Sin embargo, para un quinto refugiado se le cierran las puertas, enfatizó Mirza.

Los seis hombres que fueron liberados de la cárcel estadounidense en Cuba y llegaron a Uruguay hace dos años, están cobrando un subsidio estatal de $ 15.000.

Sin embargo, esa ayuda se irá recortando paulatinamente, hasta concluir en diciembre de este año.