Paralización total de la cadena del supergás

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La empresa Riogas se negó a retomar a 11 trabajadores que había despedido ayer antes de las 18 horas como reclamaba el Sindicato Único de Trabajadores del Supergás (SUTS) y declaró la paralización total de todas las plantas de envasado del producto lo que podría llegar a una situación de desabastecimiento completo mañana jueves en todo el país.

Así, un sector que en los últimos cuatro años ha tenido muchas situaciones de conflictividad parece encaminarse a otro diferendo que afectaría a la población.

Gonzalo Scotti, portavoz del sindicato y trabajador de Acodike, dijo a El País que la empresa Riogas pretendía “decapitar” a todo el turno de la tarde dedicado al envasado y que “tiene de rehén a toda la población”.

“Se paraliza todo, el flete, la distribución y el envasado. Nosotros apoyábamos la idea del Ministerio de Trabajo de volver a una situación de “cero a cero”, que implicaba levantar las medidas y que la empresa revirtiese los despidos. Pero la empresa no envió ninguna señal de negociación”, señaló.

Para el sindicalista, se debe mantener un turno de la tarde “porque para nosotros, con el turismo, los hoteles y los restaurantes, no hay zafra baja”. Según Scotti, en la primavera puede llegar a haber una demanda de 30.000 garrafas de 13 kilos por día (en un día de pico de consumo en invierno la demanda puede llegar a ser de 70.000 unidades).

Scotti no quiere hablar de desabastecimiento y argumenta que solamente el gobierno y la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea) tiene la potestad de determinar si existe faltante. La verdad es que ni siquiera cuando no hay conflictos es posible atender la demanda si esta llega a los niveles pico de entre 65.000 y 70.000 garrafas diarias porque, aún con horas extras, el sistema no puede entregar más de 50.000 unidades diarias.

Mañana jueves habrá otra reunión de negociación en el Ministerio de Trabajo. El senador nacionalista Javier García sostuvo ayer en Twitter que “una cosa es derecho de huelga, otra que gobiernen los sindicatos”. “En supergás si sigue así la esencialidad se impone. Es necesidad familiar básica”, agregó.

Preocupación.

Pero la Asociación de Distribuidores de Supergás (formada en su mayoría por pequeñas empresas) está preocupadísima y evalúa demandar al Estado por daños y perjuicios por su supuesta inacción para normalizar la situación. Cree que se debe “abrir los ojos a la gente” de que hay faltante de supergás y que el Interior “ya no tiene”, dijo a El País su directivo, Martín Machado.

El empresario que cada día vende en su puesto entre 700 y 800 garrafas cree que mañana la cifra bajará a unas 150 y que para el fin de semana ya no podrá vender. Hoy se necesitarían unas 30.000 garrafas para abastecer la demanda.

Además de los consumidores, también quedó en el medio la empresa Megal que hoy representa aproximadamente el 14% del mercado y que había logrado cierta paz laboral con su sindicato. Su presidenta, Rossana Bucheli, pidió más flexibilidad a todas las partes que deberían “mirarse menos el ombligo”. Bucheli dijo que hasta ayer no había desabastecimiento y que el conflicto puede “arrastrar” a todo el sector.

A su juicio, una declaratoria de esencialidad “sería echar leña al fuego” porque radicalizaría a las partes. Para Bucheli, debe preservarse el mercado de un producto que cuesta en promedio a las familias uruguayas entre $ 10 y $ 15 diarios y cuyo consumo podría crecer si se utilizase también para el calentamiento de agua. “Es un mercado que ha estado estable en los últimos diez años pero que podría crecer”, sostuvo Bucheli.

Coyunturalmente, el mercado se expandió 10% este año como consecuencia del invierno particularmente frío.

Bucheli entiende que en los últimos tiempos la conflictividad sistemática se ha circunscripto a la empresa Riogas. Megal es la única de las empresas operadoras que es propietaria de su planta de envasado que también será paralizada por la medida de paro. Las otras firmas utilizan plantas de Ancap.

En febrero próximo Megal incorporará otro carrousel que le permitirá duplicar su capacidad de envasado con lo que cree que podría llegar fácilmente a capturar el 20% del mercado, dijo Bucheli.

Riogas, paralizada hace una veintena de días, representa aproximadamente el 37% del mercado. Hoy el supergás se destina básicamente a cocción y a la calefacción.

También está afectada la distribución del gas a granel lo que crea dificultades a clientes empresariales. Riogas autorizó a estos clientes transitoriamente a abastecerse de otros distribuidores.

Riogas ha sido la más afectada por paros.

Riogas emitió un comunicado en el que sostiene que “no existe la menor proporcionalidad entre los planteos del sindicato y los daños que le generan a la población, al país y a Riogas (…) Aproximadamente 40 industrias han tenido que detener la producción por desabastecimiento, afectando a más de 1.000 familias y arriesgando puestos de trabajo”, agregó la compañía.

Los distribuidores de supergás sostienen que ya han tenido que enviar a 150 personas al seguro de paro.

Según Riogas, la causa de fondo de la conflictividad se explica porque el sindicato busca “mayores remuneraciones y beneficios para operarios y choferes de las plantas de envasado, en un sector de actividad donde estos resultan muy superiores al ingreso promedio de cualquier uruguayo, incluso el de muchos gerentes, jefes y profesionales universitarios”.

Cifras de la empresa indican que el año pasado los paros redujeron el 10% las horas de trabajo y que en los cinco primeros meses del año ese porcentaje se incrementó a 16%.

La siguieron Acodike y Megal en horas perdidas, en ese orden. “Riogas está cumpliendo con todos los beneficios acordados por convenio, pagando salarios y beneficios muy superiores a los promedio del mercado laboral uruguayo”, sostiene la empresa en su comunicado que acusa al sindicato de “incumplimiento”.